lunes, 12 de julio de 2010

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia



...entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno


aprende que el amor no significa acostarse y una


compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...


Que los besos no son contratos y los regalos no son


promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la


cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a


construir todos sus caminos en el hoy, porque el


terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...


y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.


Y después de un tiempo uno aprende que si es


demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno


planta su propio jardín y decora su propia alma, en


lugar de esperar a que alguien le traiga flores.


Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno


realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno


aprende. Y aprende... y con cada día aprende.


Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te


ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano


querrás volver a tu pasado.


Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de


amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte,


puede brindarte toda la felicidad que deseas.


Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de


esa persona sólo por acompañar tu soledad,


irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.






Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son


contados, y que el que no lucha por ellos tarde o


temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.


Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un


momento de ira pueden seguir lastimando a quien


heriste, durante toda la vida.


Con el tiempo aprendes que disculpar lo hace


cualquiera, pero perdonar es sólo de almas grandes.


Con el tiempo comprendes que aunque seas feliz con tus


amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.


Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia


vivida con cada persona es irrepetible.


Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o


desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá


las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.


Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos


en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado


incierto para hacer planes.


Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o


forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean


como esperabas.


Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo


mejor no era el futuro, sino el momento que estabas


viviendo justo en ese instante.


Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que


están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer


estaban contigo y ahora se han marchado.


Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir


perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que


necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una


tumba, ya no tiene sentido.


Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...


Aprovecha tu tiempo, es muy escaso...

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